Ficha técnica El Coro

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CINEFORUM DE VALORES (VII TEMPORADA, 36.ª SESIÓN)

 

 “El Coro”

 

15 de abril de 2018 a las 18:00 horas

 

FICHA TÉCNICA   

 

Dirección: François Girard. Guión: Ben Ripley. Duración: 103 mins. País: Estados Unidos. Año: 2014.

 

SINOPSIS

 

Stet es un niño de 11 años con gran talento vocal pero cuyo carácter conflictivo lo enfrenta a una trágica existencia personal en un entorno familiar poco favorable en la ciudad de Texas. Su extraordinaria voz llamará la atención de Carwell, profesor de la National Boychoir Academy, una prestigiosa escuela de coros infantiles de Nueva Jersey (EEUU). Tras el fallecimiento repentino de su madre, su padre, hasta entonces ausente y poco dispuesto a hacerse cargo de él, accede a pagarle los estudios allí. En este ambiente desconocido encontrará tanto aliados como enemigos, con una adaptación muy difícil al centro repleta de obstáculos. Su procedencia social desentona en un ambiente elitista; sufre el acoso de sus compañeros, especialmente de Devon, el mejor solista del coro, que ve un peligroso rival en el recién llegado; carece de formación musical; no tiene hábitos de disciplina… Sin embargo él mismo constituye su mayor dificultad, pues está lleno de rabia y amargura, lastrado por su biografía y sin motivación alguna por perseguir una meta. Su talento, el amor a la música y la humanidad y carisma de Carwell acabarán orientando su trayectoria vital hacia el éxito.

 

LOS VALORES COMO TRANSFORMADORES DE LA PERSONA

 

Esta película conmovedora presenta el valor formativo de la música y su capacidad para redimir a un niño muy problemático y maltratado por la vida, que al ascender al nivel de la belleza trasluce también lo mejor de sí mismo. Así el hecho musical se erige en experiencia elevadora de la conciencia que permite sortear el sombrío panorama de la existencia. Además implica naturalmente asumir otros valores, como la bondad, la verdad, la pasión, el respeto a los demás, el esfuerzo y la disciplina. Ellos ejercen una fuerza irresistible de atracción y posibilitan el cambio de actitud, aunque no arrastran a quien se niega a acogerlos en su vida. Frente a este esquema Devon representa al ser arrastrado por la envidia, capaz de las mayores villanías para evitar que nadie le dispute su posición como mejor voz del coro. Para él su voz y el mismo coro no son fines en sí mismos, sino que se convierten en meros instrumentos para alimentar su vanidad y cosechar la admiración del grupo.

 

Carvelle se mueve por amor a la hermosura de la música, sin ningún tipo de interés privado. Intenta inculcar a los niños el valor de la unidad y la solidaridad, para que entiendan que las personas no somos seres aislados, sino que formamos parte de la humanidad, como un corista forma parte del coro. Esta ligazón implica responsabilidad con el conjunto, de modo que cada uno debe desplegar al máximo su excelencia (como el re mayor que llegan a conseguir Devon y Stet) como colaboración gratuita al bien común. En definitiva el hombre siente una necesidad de vivir acorde con los valores, no solo para desarrollarse plenamente como persona sino también como servicio moral a la sociedad. Y para lograrlo destacan como herramientas el aprendizaje, la tenacidad, la superación personal, la redención, el perdón y la confianza en uno mismo y en los demás.

 

EL DON, ATRIBUCIÓN NATURAL PERO TAMBIÉN OBLIGACIÓN MORAL

 

Las consideraciones anteriores nos introducen a la reflexión sobre el don como destreza recibida naturalmente. No es una realidad cerrada y terminada, sino que se le otorga al hombre como una tarea permanente, tanto más esforzada cuanto más elevado sea su rango. Los sueños no se consiguen solo con talento, sino que también requieren constancia y actitud perseverante. El primer gran don que recibimos es la vida, que nos pide concentrar todas nuestras energías en no malograrla, orientándola bien y dándole pleno sentido.

 

Por eso Carvelle no duda en afirmar que en el centro se educa a los alumnos para la vida, no para una carrera profesional. Equivale a afirmar que allí se les forma para que aprendan a fecundar los dones que han recibido. Un don es algo que se nos ofrece gratuitamente y con la misma gratuidad hay que darle respuesta. La voz es una realidad valiosa, a la altura de los grandes valores, que atesora la belleza de la música. Por ello Stet debe cultivar su voz porque en sí misma tiene sentido como razón de ser de la existencia.

 

Todo don, en tanto que habilidad fugaz, tiene un final, que puede coincidir con el término definitivo de la persona, como la vida, o puede acabarse antes, como sucede con la voz de un niño, amenazada por el advenimiento de la pubertad. Pero esto no le priva de sentido ni exime a quien lo ha recibido de hacerlo fructificar en cada momento. Esta es la gran lección de la película, nada fácil de asumir en una época como la nuestra caracterizada por el utilitarismo y la búsqueda egoísta del propio provecho.

 

Asimismo resalta la importancia de la educación en la detección de los talentos y capacidades de los niños, junto con el valor del acompañamiento por parte de los adultos, conscientes de los riesgos y fragilidades propios del proceso de maduración de la persona. La película contiene un mensaje claro sobre el valor de reconocer y cuidar esos dones, ayudando a los niños a superar las dificultades que surgen en el desenvolvimiento de esas pericias. En un entorno tan competitivo como el nuestro el reto consiste en el refuerzo positivo, motivando mediante un estímulo adecuado el logro de nuevas metas y sin dejar de combinar sanamente el esfuerzo y la aspiración a lo mejor.

 

LA VIDA COMO PROYECTO CAMBIANTE

 

Vivimos tiempos “líquidos”, de incertidumbre incesante bajo el paradigma de la libertad. Nuestro protagonista ejemplifica un buen modelo de ello en una sucesión de retos y pérdidas desde su infancia. Requerimos una actitud adaptativa en apertura constante a nuevos escenarios, que dejan en evidencia la complejidad y riqueza de la vida humana como viaje iniciático en búsqueda de la identidad propia. Se trata de un proceso de individuación, en ajuste permanente entre capacidades, sueños, realidades y realizaciones.

 

 

En la tarea formidable de la vida todos tenemos varios valedores, que nos iluminan hacia segundas oportunidades cuando aquélla parece abocada a la desesperanza. Stet cuenta con la directora del colegio y el profesor Carvelle; nosotros a buen seguro también disponemos de varios. Pero siempre hay uno, con mayúsculas, que nos ama infinita y gratuitamente y nos invita siempre a cultivar los valores, ejercitar los dones y compartirlos con los demás. Inevitable resulta pues aquí la referencia a la parábola de los talentos, que nos sugiere a los cristianos hacer florecer la riqueza que Dios ha derramado sobre nosotros colaborando según su voluntad en beneficio de la comunidad.